Volvió una nueva edición, la octava ya, del Festival Granito Rock, uno de los mayores y mejores eventos gratuitos de la piel de toro, que ubicado un año más en el Parque de las Bombas de Collado Villalba gozó además de una excelente acogida, superando de media entre los dos días los 7500 asistentes.
De la presentación se encargaron incontestablemente Juan Destroyer y Martametallica, miembros activos de esta redacción, que además tiraron al público discos y camisetas por doquier.
El evento se inició el viernes 25 con la actuación de las tres primeras bandas noveles que fueron seleccionadas en el certamen previo a la celebración del festival y que tenía como premio la participación en éste.
Inoquo, desde Girona, fueron los que rompieron el hielo con su rock metal de aires modernos y de vez en cuando pausado que resultó algo flojo para el momento a pesar de su esfuerzo y su dedicación. Sobresalieron las versiones en parte de Metallica (“Enter the Sandman”) y Queen (“Bohemian Rhapsody”), que incrustaron en alguna de sus composiciones.
Los madrileños Radio Kontra subieron más el listón con su rap metal directo y con mucho gancho. A pesar de no ser un estilo que complazca a todo el mundo, su concierto fue irrebatible y sus potentes riffs engancharon al personal en su mayoría.
Letras trabajadas llenas de causas justas y reivindicación en una línea de voz totalmente rapeada que contrastaba y se aglomeraba muy bien con su metal e incluso con algún toque de hardcore. Cautivaron temas como la autodefinitoria “Radio Kontra”, “Ni una Sola Vez Más” (combatiendo al maltrato) o “Sucio Dinero”.
El heavy metal con todas sus letras llegó con los albacetenses Matavys. Con una tremenda fluidez fueron ganando enteros conforme se desarrollaba el concierto, como también ocurrió con un sonido que al principio no les acompañó en demasía. Melodía y fuerza bien aunadas y culminadas con voces agudas y solos lúcidos. Entre el poderío eléctrico hubo tiempo para un par de medios tiempos y una versión de la maideniana “The Trooper”. Dejaron patente que han hecho méritos de sobra para actuar allí.
Cripta era, después de Doro, uno de los máximos reclamos de día y, aunque “sólo” son tres álbumes los que les avalan, se han ganado a pulso una posición cómoda y holgada en el panorama metálico nacional. Junto con su cuarto disco está previsto que salga también un vídeo que se grabó de la actuación, que fue fantástica y en la que mantuvieron una compostura firme y profesional. Voltios a mansalva, rítmica arrolladora y mucha solidez comandaron sus portentosos temas, entre los que preponderaron los de su último “N ecesito Estar en Pie” como “Hoy Sé la Verdad Sobre Ti”, “Cuidado”, la agitada “En Movimiento”, la penetrante “192 Razones”, en la que tratan sin politiqueo y con profundidad la triste catástrofe del 11-M; o la propia “Necesito Estar en Pie”. Hubo tiempo para una metalera y estupenda versión de “El Emigrante” de Celtas Cortos y rememorar temazos de álbumes pasados como “Vete” o la directa y sin concesiones “Asesinos”. Raúl se mostró seguro e intratable, amoldando muy bien su voz a lo que cada canción exigía. Siempre a caballo entre la melodía y la inusitada tralla, dieron motivos para seguir creyendo en ellos como una realidad que aún crecerá más.
Tras un prolongado intermedio hizo acto de presencia como un huracán la inmensa Doro Pesch, con la gente metida de lleno por la magnífica actuación que la antecedió. Sigue siendo la reina indiscutible del heavy metal, y lo demostró con creces moviéndose como nadie de lado a lado de la escena y haciendo cantar y animando a la gente sin cesar, como si este fuera su último concierto. En plena forma vocal llevó a cabo una soberbia gala colmada de grandes himnos, que se preservan inalterados al paso del tiempo.
No fueron pocos en su repertorio los eternos temas de W arlock como “Earthshaker Rock”, la tremenda “I Rule the Ruins”, “East Meets West” o la tranquila “Für Immer” (“Forever”), cantando además en castellano una estrofa. De su carrera como Doro no faltaron fieles a su enérgica cita “You’re my Family”, “Hellbound” o la célebre y coreadísima por todos “All We Are”, que fue precedida por una particular versión del “Breaking the Law” de sus amados Judas Priest que comenzó atípicamente calmada para arremeter después con una fuerza inusitada en eléctrico.
Hubo también un increíble solo por parte de Johnny Dee a la batería y para echar el cierre fueron elegidos temas como “Always let to Win” o “Metal Racer”. Un portento imperecedero el de la cantante germana, que está a punto de conmemorar a lo grande su 25º aniversario en la brecha. Es, sencillamente, espectacular y muy grande.
Ya el sábado 26 dio el pistoletazo de salida la actuación de los valencianos Prometheus, que se ganaron al públicocon un heavy metal trepidante y poderoso a la vez que trabajado y con gran calidad individual por parte de los músicos. Muy bien posicionados para ejecutar sin fisuras temas como “Quiero” o “En las Cruzadas”. También tributaron a la D oncella de Hierro con “The Wicker Man”.
El metal extremo llegó de la mano de los locales Abÿfs, que arrasaron con su death metal que no renunciaba a pinceladas de estrepitoso grindcore. Maquillados terroríficamente para la ocasión, exhibieron una considerable solvencia en una demoledora base muy bien asentada y la polifacética capacidad del vocalista, Alejandro Martín. “Renegade of God”, la encarnizada “Cannibal Zombie” o “Criminal Sound” fueron algunas de sus composiciones, que fueron atrayendo cada vez a más gente.
Los chicos de Piel de Serpiente fueron los siguientes en saltar al escenario. Sin desmerecer al resto, el quinteto de Valencia fue sin lugar a dudas el mejor de todos los conjuntos noveles que actuaron en la localidad serrana. Un hard rock con muchísima garra en g randes canciones que hicieron las delicias de los congregados, con quienes además mantuvieron una gran química. Además de una temprana versión del tema de Sangre Azul que les da nombre, “Piel de Serpiente”, que supo a gloria; ratificaron lo prometedor de su futuro con canciones eficaces y resplandecientes como “Viuda Negra”, “Lágrimas Sobre el Cristal” (tratando el triste problema de la violencia de género) o “Leyendas del Rock”, con la que rindieron su particular homenaje a las bandas de aquí que marcaron una época en la década de los 80. Muy a tener en cuenta.
El Granito Rock fue inmejorable escenario para uno de los pocos conciertos que ofrece Muro este año. Aunque se notó su ínfima frecuencia de conciertos, sus temas míticos no fallaron y uno tras otro fueron caldeando el ambiente con los aplastantes bajo y batería de Julito y Lapi dando cera sin reparos.
Alex Escorza estuvo seguro en su ejecución a las seis cuerdas y demostró que se ha hecho muy bien con las riendas de las canciones del legendario conjun to madrileño. “Acero y Sangre” fue un tornado de speed metal que encendió la llama que luego avivarían más y más canciones como “Amos de la Oscuridad”, “Desengancha”, “La Maldición de Kcor” o la festiva “Bébetelo Todo”, que fue seguida por una “Juicio Final” tan rotunda como bienvenida. “Mata”y “Extraño Poder” dieron paso a la genial “Traidor” para llegar como un “Ciclón” al “Telón de Acero” que se cerraría para una breve pausa
. Como era de esperar retornaron y no se quedaron en el tintero una devastadora y veloz “Solo en la Oscuridad” ni la ilustre “Mirada Asesina”, para irse definitivamente en lengua anglosajona con “Fast as a Shark”.
La actuación más larga de la noche la llevaron a cabo Los Suaves y se desató con “Preparados para el Rock and Roll”, que partió con pirotecnia. Siempre presente la cuestión de cómo lo hará Yosi, la respuesta no tardó en hacerse visible: mejor que otras ocasiones. Pero no porque estuviera más comedido bordó precisamente la actuación, sino que se esforzó lo que pudo en cantar todos los temas, lográndolo en buena parte aunque con dificultades.
Espero que esto siga yendo a mejor, porque aun así hubo alguna discrepancia con un serio pero profesional y encomiable Alberto Cereijo y más de una contusión por arrojarse al público o caer en plena escena. En lo estrictamente musical, descargaron multitud de temas por todos aclamados a lo largo y ancho de sus más de 25 años de trayectoria. Es fantástico vibrar en vivo con “Palabras para Julia” y emocionarnos con “Lisa”, para Yosi la canción más triste. Los numerosísimos incondicionales que se aglom eraban en el Parque de las Bombas contemplaron una banda tan segura en lo instrumental como siempre en su ejecución con Cereijo y Fernando soberbios a las guitarras. Seguían cayendo temazos a cada cual mejor recibido como “Maldita Sea mi Suerte”, una profunda “Si Pudiera”, “Malas Noticias”, “Chou-Chou Llega el Tren”, “¿Sabes? ¡Phil Lynott Murió! o “Pardao”, espléndida y con Yosi dando nulo uso a la guitarra acústica que se colgó. “Dolores se Llamaba Lola” puso todo patas arriba, con pirotecnia espectacular y confeti incluido.
Retornaron frente al respetable con Yosi hiperactivo como el resto del concierto en temas como “El Afilador” o la primigenia “Peligrosa María”, tras la que unidos saludaron. Todo indicaba que éste si sería el punto final, pero aún hubo tiempo para dar los últimos coletazos con “Ya Nos Vamos” o un fin de fiesta instrumental después de la retirada forzosa del cantante. Comentar las referencias a Thin Lizzy y a Deep Purple a lo largo del show, blandiendo respectivamente el riff de “Massacre” y el solo de “Highway Star”.
Ya queda menos de un año para la novena edición, en la que público y organización ya tienen puesta la esperanza de que siga creciendo y conformándose como uno de los más asentados y concurridos de cuantos festivales gratuitos, siempre bien recibidos, podemos disfrutar anualmente. El que se agotasen todas las camisetas del evento, con un diseño siempre atractivo, es buena prueba de lo apreciado que es.
TEXTO Y FOTOS: JASON CENADOR
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